Intentar ganar un alma para Cristo por el procedimiento de mantenerla en ignorancia de alguna verdad es contrario al propósito del Espíritu; y procurar salvar a los hombres por simple palabrería, o por conmoción o por alardes de oratoria, es tan absurdo como pretender atrapar a un ángel con anzuelo o cautivar una estrella con música. El mejor imán es el evangelio en toda su pureza. El arma que Dios esgrime para conquistar a los hombres es la verdad tal como es en Jesús. El evangelio tiene la respuesta para toda necesidad; es flecha que atraviesa el corazón mas duro; es bálsamo que sana la más mortífera herida. Confíen del todo en el antiguo evangelio. Predíquenlo y no prediquen otra cosa. Para pescar hombres, no necesitan de otras redes; las que les ha dado el Maestro son fuertes para detener peces grandes, y tienen redes menudas para detener a los pequeños. Echen estas redes y ninguna otra, y no tendrán que temer por el cumplimiento de Su Palabra:
“Yo os haré pescadores de hombres”.C. H. Spurgeon
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